lunes, 24 de mayo de 2021

La Lucre


 

Jose y Juan


 

Tomas


 

Cristina, Ines y Felix


 

Ana y Javi


 

Miguel y José Luis


 

Rosa y Josefa


 

Juan Pedro y Ángel


 

Eusebio y Rosa


 

Encarnacion y Alborada


 

Encarna y Conchi


 

viernes, 21 de mayo de 2021

50 Aniversario

 Mientras durante el fin de semana España bullía pletórica  de conciertos y festivales (Calasparra, LeturAlma FIBBenicassin...) pasó casi desapercibido ( a nivel nacional) el estreno del “50 aniversario” del musical Grease celebrado en la Peña Escorpión de Nerpio con actores de gran prestigio ( a nivel local) como los que recoge la fotografía.

Nerpio 22/07/2.018

lunes, 17 de mayo de 2021

El PUB DEL FONDA


A principios de los años ochenta del siglo pasado en Nerpio había una media docena de bares y dos discotecas a pleno rendimiento que abrían los jueves, sábados y domingos. No había ningún Pub y muchos no sabíamos siquiera que podía ser aquello que según con quien hablaras se decía Pub, Paf, Past o lo que se le antojase, eso sí dándole en cada caso una entonación forzada que costaba adivinar si uno venía de Vizcable o de las islas británicas. Un Pub es generalmente un establecimiento nocturno en el que se sirven bebidas y se escucha música. Suele ser un lugar público, de diseño cuidado. Pub es una abreviación de public house, que en español significa "casa pública". Los países anglófonos son los que registran una mayor cantidad de estos locales que ahora ya están extendidos por todos sitios.

En los primeros años de aquella década de los ochenta José Antonio Plasencia  que vivía  con sus padres en el Camino Viejo montó en el bajo de su casa una de aquellas “public house” que algunos nos tomamos al pie de la letra.

José Antonio vivía antes de abrir su local al lado del Bar del Puente a la entrada del pueblo, sus padres tuvieron allí una pensión por eso a él  le llaman El Fonda así que la primera “Casa pública” de Nerpio ya tenía nombre “El Pub del Fonda”.  

Bajabas unas escaleras y la entradilla hacía las veces de diminuta terraza en verano, a la derecha la puerta, al mismo entrar casi tropiezas con ella estaba la estufa de leña que José Antonio “El Yesero” ,el padre del Fonda , era el encargado de atizar en las frías y largas noches de invierno, allí pasaba las horas jugueteando con el gancho. A la par de la estufa le gustaba contarnos alguna historia de sus tiempos mozos y mientras recogía los vasos de las mesas ojeaba un papel donde llevaba chistes anotados y cuando volvía nos contaba alguno, su madre también ayudaba con la preparación de algún aperitivo, pero poca cosa, por que como decía su padre cuando pedías alguna tapa, un Pub es más de beber, para tapas ya estaban los bares, diferencia de estos aquí si te podías sentar en unos confortables sofás estilo tresillo de la época, jugar al ajedrez a las cartas o al dominó, en unas mesas bajas de centro efecto mármol, donde plácidamente podías tomar un Gin Tonic escuchando las “Cuatro Rosas” de Gabinete Caligari o la sempiterna “Sultans of swing” . 

Allí solían juntarse las parejas entre carantoñas al mullido acomodo del sofá, eran asiduos también algún que otro grupúsculo de intelectuales en ciernes, unos cuantos señoritos venidos a menos y sin dinero y sobre todo la clientela base del local, los anarquistas de la CCCP; Caña, Canuto, Cubata y Póker.

Unos años después en febrero de 1.992 se formó La Cuadrilla del Tío Román donde José Antonio Plasencia fue uno de los fundadores, tocaba el requinto, ese mismo año en abril en Radio Nerpio nacieron Los Insoportables grupo de rock rural que curiosamente tenía en su escuálido repertorio versiones de rock urbano, en este El Fonda tocaba el bajo. En mayo de ese prolífico año Los Insoportables fueron a Madrid al Vicente Calderón al concierto de Dire Strais donde José Antonio y sus amigos pudieron escuchar en directo la tantas veces idolatrada Sultanes del Swing, pero hace ya tanto tiempo de eso que ni existe el campo de fútbol ni el fantástico grupo británico.

Por aquellos primeros años de la década de los noventa se solía salir los fines de semana un ratito al Pub y después a la discoteca. Cuando llegaban fechas señaladas el Pub era un lugar de encuentro, si se cocía algún proyecto, evento cultural, y alguien lo estaba comentando en secreto podrían ser unos de los que solían ocupar alguna de aquellas mesas del fondo por donde se entraba a los aseos, en la oscuridad.

En las paredes tenía fotos del carnaval de Venecia, en el cartón de la parte de atrás de una de ellas alguien esbozó un dibujo de cómo quedaría el tablao de madera para las fiestas de agosto del próximo verano, fue el año que “El Coliseo” llegó hasta la Calle de las Parras. 

Entre proyectos utópicos, arreglos del mundo y risas desfasadas, cuando el olor del humo del hachís se hacía muy persistente José Antonio “El Yesero” solía acercarse con disimulo y mover la cabeza con preocupación hasta que los aludidos tenía que salir a fumar fuera, eso sí sin decir una mala palabra. 

Hubo una temporada que cuando tenía mucha gente le echaba una mano Pedro Cánovas que era buen amigo suyo, además de alguna ayuda puntual en fiestas, la faena siempre la llevó él con ayuda de su familia.

El Pub del Fonda lleva ya muchos años cerrado, sus padres murieron y José Antonio se dedica ahora a otras labores conduciendo una ambulancia.

Recuerdo pasar alguna tarde entera para las fiestas cantando con júbilo entre aquellas paredes con María Inés y Rafael o jugando al póker con algunos colegas de siempre, entre ellos nuestro amigo entrañable José Julián, que hace ya mucho tiempo que no está pero con el que todavía sigo sentado, en la primera mesa que había al entrar, tarareando; “Más triste que un torero, al otro lado del telón de acero, así estoy yo, así estoy yo, sin ti”. 

El Pub del Fonda fue un lugar de encuentro cuando éramos jóvenes en una época y un pueblo donde todos éramos importantes, porque no nos importaba nada. En noches de ilusión onírica aun suelo bajar de vez en cuando esas escaleras, lo bueno que tienen los sueños es que mis amigos todavía siguen ahí.


Pedro Serrano Gómez 

Mayo 2.021


Yo soy de Nerpio. Fiesta de la Virgen, Calviá 2.019


 

Fiesta de la Virgen, Calviá 2.019


 

viernes, 14 de mayo de 2021

Ofrenda a la Virgen


 Fiestas de la Virgen 1.993, la Cuadrilla del Tío Román ofreciendo a la patrona, entre otras cosas, el disco de vinilo “Cantos por Navidad” una recopilación de villancicos donde participaban varios grupos de la provincia de Albacete. “Los Aguilanderos” fue la primera canción grabada de la Cuadrilla en un disco. El fallo de imprenta en la portada fue mayúsculo, el disco es de las navidades de 1.992 y pusieron 1.991.  Esta foto tiene un gran valor sentimental a Julia la llevaremos siempre en nuestro corazón!!❤️💖


jueves, 6 de mayo de 2021

José Martínez Santoyo


El pintor nerpiano  José Martínez Santoyo falleció el pasado 27 de octubre de 2.020, vivía en Malaga desde 1.978 donde completó una carrera pictórica llena de éxitos a nivel internacional. 

Nació en Nerpio (Albacete) el 22 de mayo de 1.942, realizo sus estudios en Murcia y Madrid, empezó a dedicarse a la docencia como profesor de dibujo en el año 1.967 en Albacete, trasladándose a Málaga una década después.

Las pocas veces que tuve la oportunidad de hablar con él pude comprobar el cariño que sentía por su pueblo y una humilde filantropía  que me llamaron la atención.  Mi conversación inicial sin conocerlo de nada fue para proponerle que hiciera la portada de la revista anual que hacíamos en el pueblo y su respuesta fue de un entusiasmo juvenil que me dejó sorprendido, todo lo que tuviera que ver con su pueblo le interesaba y su respuesta fue de agradecimiento por habernos acordado de proponérselo.

La trayectoria artística de Martínez Santoyo es impresionante, sin duda el pintor nerpiano más prolífico y reconocido a nivel internacional, algunas de sus obras figuran en destacadas instituciones de España y el extranjero, muchas de ellas de un realismo sublime, como este Romancero Gitano dedicado a García Lorca.

Sería muy largo detallar aquí todas las exposiciones, conferencias y publicaciones que realizó a lo largo de su vida, además de la información, comentarios y entrevistas en los medios de comunicación, existen muchos y amplios escritos sobre su obra a cargo de profesores y académicos de bellas artes.

Entre las muchas distinciones que acumulo durante su trayectoria destacamos; el título de “Albacetense Distinguido 1.991”, fue delegado en Málaga de la Asociación Española de Pintores y Escultores desde 1.996 hasta 2000, tiene varias medallas, menciones de honor, placas, diplomas y fue admitido como miembro de la “Appraisers Association of America” en 1.995 como Experto Tasador de Arte en las especialidades de Pintura, Dibujo y Escultura.

Son famosas su serie sobre las catedrales de España, dibujadas a plumilla que junto con algunos de sus óleos fueron expuestos  en la galería “Roman Forun Art” de New Jersey (EEUU) donde la obra de Martínez Santoyo fue estudiada por varios especialistas americanos en Carolina del Norte, Florida y Nueva York.

En el Palacio de la Zarzuela esta su famoso cuadro del Rey Emérito en el acto de juramento ante las cortes en 1.975 que solíamos ver en los discursos de Navidad del antiguo monarca.

Un recuerdo desde esta Revista de Taibilla virtual a uno de los grandes artistas que ha dado nuestro pueblo, se fue el pasado año como tanta gente en esta trágica pandemia, en silencio,  sin despedidas. A nosotros también nos dejo para siempre en la portada de nuestra revista una prueba de su arte y su magia con el pincel, "Nerpio dentro de una paleta de pintor" donde quiso representar el profundo cariño que sentía por la tierra que llevaba en el corazón. Fue un honor haberle conocido y disfrutar de su arte en nuestra publicación.

Pedro Serrano Gómez

Mayo 2.021


https://youtu.be/AhMvcSEyLZo




lunes, 19 de abril de 2021

Veronico, un nerpiano centenario

 

Verónico  Martínez  García, hijo de David Martínez y Dolores García, nació en Yetas (Nerpio-Albacete) el 14 de mayo de 1.921, un par de meses después del asesinato del entonces presidente del consejo de ministros español  Eduardo Dato y unos dos meses antes del  “Desastre de Annual” , dos de los acontecimientos más importantes ocurridos ese año en nuestro país del que se cumplen ahora cien años, los mismos que cumple  en unos días nuestro protagonista.  Un centenario al que pocos son los privilegiados que tienen la suerte de llegar,  sobre todo con la lucidez y buena memoria que todavía conserva. Su bisabuelo Serafín era herrero y procedía de Pedro-Andrés, todos los hijos de este fueron herreros y se instalaron cada uno en una población de la Sierra; Nerpio, Pedro-Andrés, Góntar, Sege, uno de ellos fue  José Martínez  su abuelo paterno el primer herrero que instalo una fragua en Yetas sobre 1868. Continúo la tradición su padre David y después ya  la cuarta generación con  Verónico y sus hermanos que la mantuvieron hasta los años ochenta del siglo pasado.

 Es el quinto de seis hermanos, otros dos murieron en 1.928, con tres y cinco años, de una devastadora  epidemia de sarampión en la que fallecieron diecisiete niños y niñas en Yetas.

A sus cien años tiene una memoria excepcional, me cuenta cuando empezó a ir a la escuela con seis años; “Con un “maestro” llamado Frasco que solo sabía leer, escribir y las cuatro reglas. En esa época pasaba temporadas en el Molino de Arriba, el que está enfrente de La Toba, con mis  tíos Antonia y Verónico, mis padrinos, que fueron los que me llevaron al Majal de Guillén a ver el globo “Hispania” el 14 de septiembre de 1.928”.

En la hemeroteca del ABC del día 18 de septiembre de 1928 podemos comprobar que fue una noticia impactante, así lo titulaba:

-“EL COMANDANTE MOLAS PERECE EN UN ACCIDENTE DE AVIACIÓN”. -El comandante Benito Molas intentaba batir, dejando la vida en ello, el record de ascensión libre en globo y superar los 11.000 metros de altura.-

Esta era resumida la crónica del periódico, Veronico en sus escritos y recuerdos lo describe así:

 "En mis siete años de niñez, (que aún recuerdo bien), un día que se podía llamar de otoño, cuando los labradores ya empiezan a hacer la sementera con un tiempo bonancible del oeste; a las cuatro de la tarde de dicho día varias personas de las que se encontraban por la calle, observaron a una altura desconocida, (quizá de varios kilómetros), volar como una orza pequeña, tamaño de un balón, ancha de arriba y estrecha de abajo. Así eran los comentarios de los primeros que lo vieron, pero a cada instante, iba creciendo más y más, a medida que descendía hasta la tierra, hasta verse del tamaño de una tinaja. La gente iba corriendo la voz de uno a otro, hasta se echaban voces de un cortijo a otro, para que observaran lo que se veía en el cielo. Últimamente cuando ya se abatía casi del todo, en un sitio llamado "Loma de Virlache"; se encontraban unos labradores, que ya se habían dado cuenta de aquel artefacto, y del que colgaban unas cuerdas largas y gruesas de algodón, que empezaban a arrastrar por el suelo. Estos labradores (Antonio Ruíz y Eufrasio González) echaron a correr tras el aparato cogiendo las cuerdas y dándole vueltas a unos enebros grandes que al paso se encontraban; pero la fuerza del viento que dentro llevaba y en el que en el campo hacía, arrancó de raíz dichos enebros, y el globo (que eso era, el artefacto), siguió con su fuerza arrastrando las matas, hasta que llegaron a unos pinos grandes y allí empezaron a liar las cuerdas, a dichos pinos, en el sitio llamado: Poyos del Majal de Guillén. Terminada esta faena y el mucho trabajo, empezaron a revisar lo que había dentro de la canasta, que era de mimbre blanco como de un metro cuadrado, la cual iba unida a un redondo anillo, unida a la parte inferior del globo por una cuerda de algodón, haciendo un enrejado de cuadros; por la parte de fuera llevaba colgados aun varios sacos de arena de unos diez kilos. Pero al asomarse, dentro de dicha canasta se encontraron sentado, debido a la poca anchura, un hombre que estaba muerto; llevaba una careta y un aparato con oxígeno, pero debido al exceso de altura el oxígeno se le terminó y murió asfixiado”.

Unos años después de aquel trágico accidente, sobre 1.931, construyeron las escuelas de Yetas, Verónico que compaginaba la ayuda en la fragua de su padre con el colegio lo recuerda bien;- “El primer maestro fue D. Juan Rodriguez y después D. Pedro Lozoya que me enseño hasta los 14 años.

El 14 de abril de aquel año, treinta y uno, tuvieron lugar las elecciones en las que votaron por primera vez las mujeres y los sucesos sangrientos de La Graya y Yeste tras perder el trabajo los obreros del pantano de La Fuensanta que intentaban sobrevivir cultivando tierras abandonadas.Mis hermanos Urbano y José fueron a la guerra yo me libre por un mes, los siguientes un mes solo mayores que yo, fueron la famosa quinta del biberón”-.

Recuerda  que durante la Guerra Civil la iglesia de Yetas la convirtieron en vivienda para varias familias que no tenían casa. Sobre 1940 vivían en la pedanía alrededor de mil personas por lo que plantearon la segregación del ayuntamiento de Nerpio pero los propietarios de las tierras que eran los que tenían que pagar los costes no quisieron asumirlo.

-“Al acabar la guerra, con 18 años, trabaje en la presa de El Taibilla, como oficial de herrero, durante tres años. A pesar de mi  juventud el trabajo era muy pesado porque tenía que caminar dos horas desde Yetas hasta el cauce del rio, trabajar ocho horas y otras dos horas de regreso hasta casa para ganar ocho pesetas al día. Eran tiempos duros -sonríe con ironía- también cuando íbamos de baile y a las fiestas de las aldeas vecinas o las de Nerpio y teníamos que volver andando durante dos o tres horas de madrugada y al día siguiente levantarnos temprano para trabajar”. 

A los 21 años se fue al servicio militar; “Primero estuve en el parque de artillería de Valencia durante 18 meses y después otros 18 mas entre Lérida y Barcelona. En aquellos traslados en tren la velocidad era tal que en Tortosa paró y nos dio tiempo a bajar, robar unas uvas y subir en marcha sin correr demasiado. Total que hice tres años de mili”

El 24 de abril de 1.948 se caso con Medina Fernández Leal en la iglesia de Yetas. Su mujer falleció en 2018. Tiene dos hijos, Rosa que vive en Castellon  y Jose Angel con quien vive actualmente en Madrid. Tiene tres nietos y dos bisnietas.

Además de la fragua también se dedico durante su vida al cultivo de su huerta, encargado en calderas de destilación de romero y espliego ha estado en la vendimia en Francia, en el tomate y la manzana. Regento durante años en Yetas una posada, el estanco y la centralita de teléfonos de la aldea;
“El teléfono era manual, no existían automáticos ni particulares, nuestra casa era el centro de reunión de la pedanía, por que acudían a llamar a sus familiares todos los vecinos que tenían allegados fuera. La conferencia se solicitaba a la central de Nerpio y a veces tardaban más de una hora en dar línea. Y para el estanco, en los años cincuenta y sesenta, íbamos hasta la administración de Yeste con dos caballerías para traer el tabaco en trayectos que duraban seis horas de ida y otras tantas de vuelta. En una ocasión se nos espantaron las bestias por la crecida del rio Segura y tiraron parte de la carga con la consiguiente perdida de esfuerzo y dinero”.

Durante su juventud y madurez fue aficionado a la caza y sobre todo a la música. A mediados del siglo pasado en todas las pedanías de Nerpio había grupos de Animeros, Verónico tocaba la guitarra y el requinto y cantaba con los Animeros de Yetas; “En  Navidad hacíamos el recorrido tocando y cantando por todos los cortijos de la pedanía de Yetas incluso por Beg y Vizcable, para recaudar fondos con donativos como trigo y garbanzos para la iglesia de Yetas a la que pertenecían esas dos pedanías”.


Siempre le ha gustado leer y escribir relatos como el del globo que reproducimos aquí, un acontecimiento que ha estado unido a su vida desde la infancia y que se conoce popularmente en esta zona de la Sierra como “El Globo de Yetas” una historia presente en la memoria colectiva de varias generaciones.

La longevidad parece ser algo genético en su familia pues dos de sus hermanos son o han sido centenarios, Iluminada que falleció en 2.018 con 105 años y Pepe que vive aun y  es incluso mayor que él con 103 años.


Veronico ha vivido toda su vida en Yetas hasta ahora que compagina estancias con sus hijos entre Madrid y Castellón. Por su edad fue uno de los primeros en vacunarse para el coronavirus, hace ya varias semanas que le suministraron la segunda dosis. 

Una persona amable y culta con una memoria extraordinaria que ha vivido buena parte de la historia de nuestro país desde principios del siglo pasado hasta nuestros días. Un hombre que fue feliz  en una pequeña aldea entre las montañas, un paraje bello y tranquilo donde siempre tuvo cerca un libro y una guitarra para crecer.

 Cien años de vida de un hombre que tiene el mejor regalo que el destino puede ofrecer; salud, memoria y sabiduría para poder contarlo. Para nosotros es siempre un privilegio volver a escucharlo. Felicidades Verónico.

Pedro Serrano Gómez 

La Tribuna de Albacete, 19 de Abril 2.021.



Enlace para ver la noticia del accidente del globo en la hemeroteca de ABC

http://hemeroteca.abc.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/madrid/abc/1928/09/18/023.html


lunes, 15 de febrero de 2021

Jacobo

 Quería resumir en una imagen tres décadas de encuentros de cuadrillas y tenía cientos para elegir, cuadrillas, músicos, políticos... en treinta años  la historia en imágenes de esta fiesta se ha ido agrandando, sobre todo en los últimos años en que todo el mundo hace fotos y por la exposición de las redes sociales.  

He elegido esta de Jacobo en las escuelas con su sartén al hombro dispuesto para colaborar en uno de los primeros encuentros de cuadrillas allá por el mes de febrero en los primeros años noventa del siglo pasado.

Jacobo era un hombre bueno, una persona de consenso, amable, simpático y además le salían buenísimas las migas. 

Le recuerdo sentado en un poyato en cuclillas, charlando con los vecinos con su eterna sonrisa, removiéndose la dentadura postiza con la lengua y cambiándose constantemente la gorra de posición en la cabeza. Una serie de movimientos inquietos  que contrastaban con su tranquilidad para las opiniones y el razonamiento de cualquiera que fuera el tema que se tratara en la irrelevante conversación del vecindario. 

Jacobo fue uno de los primeros que colaboró en los encuentros de cuadrillas, mirando la imagen con su sartén al hombro me recordó a otro vecino entrañable, Elias “Picote”, cuando se anunció en el programa de fiestas con su azada con aquel eslogan tan innovador ; “Elias Nova, agricultor sin maquinaria”. 

El de nuestro protagonista acompañado de esta foto bien podría haber sido; 

“Jacobo Ruiz, cocina tradicional”

13/02/21. Día mundial de la radio. Radio Nerpio 1.995.


miércoles, 3 de febrero de 2021

21 de febrero 2.020

Hoy, 21 de febrero, hace un año que recibimos a María Rozalén como ilustre invitada por la Cuadrilla del Tío Román y el Ayuntamiento de Nerpio para ser la pregonera de honor del XXVIII encuentro de cuadrillas. La fiesta de la música subió un peldaño más con su presencia. No sabíamos todavía el año tan duro que nos esperaba.

La Cuadrilla del Tío Román cumple 29 años.

Concejales...del siglo pasado!!


A finales de la década de los 80 se produjo un cambio político en Nerpio, entre el nuevo equipo de gobierno del ayuntamiento destacaron dos nuevos concejales que resumían el nuevo talante municipal; Antonio Carreño fue concejal de cultura y organizó entre otras cosas un congreso internacional sobre arte rupestre que se celebró en Nerpio y participó activamente en la creación del Parque Cultural. Martin Nieto fue vicealcalde de Nerpio y pedaneo  de Pedro Andres persona afable y dialogante que hacía de enlace entre la vieja guardia del psoe local con los críticos e independientes.  Treinta años después, este pasado verano de pandemia, los encontré casualmente y les retrate en esta guisa; el primero practicando deporte por la carretera por los alrededores del castillo de Taibilla y el segundo disfrutando ya de varios años de jubilación en su aldea. 


martes, 2 de febrero de 2021

Paisanaje (Chorretites)

 Hace unos días nos dejó Isabel Andreu Serrano de Chorretites, durante décadas formó parte del paisaje de esta aldea nerpiana.   

Solía hacerle una visita cada vez que subía por allí, en los últimos años ya le iba fallando la memoria pero todavía se acordaba de su tío “Jesusillo” el del Batán y de su abuelo Antolín que trabajaba en el ayuntamiento “de alguacil o algo así” era el que llevaba papeles y notificaciones a los vecinos y encendía la estufa. 

Antolín Serrano era también mi bisabuelo, vivían en el molino del Batán, cuentan que bajaba temprano al ayuntamiento y solía subir muy tarde, después del trabajo echaban alguna partida en el bar. Un día subió al molino más temprano de lo habitual por que había comprado una caja de melocotones que le gustaron mucho a sus hijos, después de aquello siguió su marcha de siempre llegando muy tarde a casa por lo que sus hijos le veían poco, tanto es así que semanas después los chiquillos le preguntaban a su madre;

 “¿ Cuando viene otra vez el Tío de los melocotones?”. 

 Pequeñas historias como esta las escribía Germán Martinez que fue alcalde de Nerpio sobre mediados del siglo pasado y las guarda aún su hijo en viejas libretas. Isabel vivió prácticamente toda su vida en la pequeña aldea , allí crio una familia numerosa que como todos los jóvenes se fueron marchando en busca de trabajo y bienestar, Isabel mientras pudo valerse por sí misma siguió allí en la casa donde formó su familia, ella era parte de ese paisanaje de las aldeas y pueblos que hoy llaman la España vaciada, esas personas sempiternas que cuando te acercas por algunos  lugares siempre están allí, paisanaje que se mimetiza con determinados paisajes de nuestras aldeas, gentes que dejan un vacío en el espacio de la memoria de los pueblos, la España vacía es la que ahora a muchos, como decía Machado, nos hiela el corazón.

2 de febrero de 2.021

Pedro Serrano Gómez

lunes, 7 de diciembre de 2020

ANTONIO BÓDALO, NUESTRO ALCALDE...DE MURCIA

Antonio Bódalo Santoyo nació en Nerpio el 28 de mayo de 1.940, el mismo día que capitulaba Bélgica ante los alemanes en plena ofensiva nazi sobre Europa durante la segunda guerra mundial y un año después de terminar la guerra civil española. 
Conchita y Antonio recién casados en Madrid
 Su padre Juan Antonio Bódalo Llobregat, maestro de profesión, había llegado desde El Bonillo. Su madre Bienvenida Santoyo Fernández, natural de Nerpio, descendía de una familia que según recuerda Bódalo “Debió de afianzarse en Nerpio por la época de la desamortización de Mendizábal, quizá sobre finales del siglo XVIII, procedían de Yeste y Beas de Segura”. 
Su padre fue uno de los muchos maestros represaliados por el régimen franquista después de la guerra, por lo que la familia pasó varios años de un sitio a otro por las aldeas de la comarca de Taibilla. Cuando Antonio tenía seis años se trasladaron a La Puebla de Don Fadrique en Granada donde vivieron casi una década hasta que el joven Bódalo cumplió catorce años. Los primeros años de estudios los hizo libre en el instituto Alfonso X de Murcia, después parte de su adolescencia la pasó entre Nerpio y Caravaca, donde terminó en el colegio Cervantes los últimos años del bachiller “Creo que ya no existe este centro educativo en la ciudad de la Cruz” comenta con voz sosegada, cercana y amable, al otro lado del teléfono. Estudió la Licenciatura en Químicas en la Universidad de Murcia y en 1.957 hizo la milicia universitaria en Ronda, Málaga, una modalidad opcional de prestar el servicio militar para estudiantes y titulados universitarios que había en aquella época en nuestro país y que le llevó después a realizar de Alférez las prácticas castrenses en un Regimiento de Transmisiones en el Pardo, residencia oficial del dictador que ordenó las represalias sufridas por su progenitor. De Madrid tiene recuerdos más gratos pues fue en la capital del estado donde años después consiguió el doctorado en química industrial, haciendo su Tesis Doctoral en el Instituto Rocasolano del CSIC. Después trabajó cuatro años en una industria en Molina de Segura de donde pasó a la Universidad de Murcia, en el departamento de ingeniería Química, desde donde alcanzó la Cátedra
Ingeniería Química Universidad de Murcia 
Tiene publicados unos doscientos trabajos científicos de variadas materias y varios libros de divulgación científica. Actualmente, ya jubilado, es Profesor Colaborador Honorario de la Universidad de Murcia. Entre los muchos reconocimientos que le han otorgado a lo largo de su carrera destaca por su importancia la Medalla de Oro que la Asociación Nacional de Químicos e Ingenieros Químicos de España (ANQUE) le concedió el año pasado. Cuando le pregunto sobre su entrada en política cuenta que quizá sus ideales comenzaron a fraguarse en algunas experiencias de su infancia con los vaivenes de la posguerra y el estigma que suponía para la época la acusación de republicano del cabeza de familia, aunque cree que fueron sobre todo sus años de estudiante en la universidad los que forjaron su identidad ideológica. En 1.963 se casó con Conchita Lozano Teruel, de familia materna moratallera y cuyos abuelos, cree recordar, le contaron que provenían también de Nerpio. Tienen cuatro hijos y cinco nietos. Hablando de Moratalla recuerda otra historia que le contaron según la cual, durante las Guerras Carlistas, un antepasado Santoyo de su madre, participó a finales del siglo XIX, en una especie de invasión de gentes de Nerpio sobre esta localidad del noroeste murciano, algo que muchos años después él consiguió de forma pacífica y sentimental ya que es uno de los lugares de la sierra que sigue frecuentando por razones familiares. Cuando habla de sus recuerdos de infancia en Nerpio destaca sobre todo los vividos en la Hoya del Espino, “Cortijo donde pasaba los largos veranos” y por el que siente un cariño especial. 
Toma de posesión de la alcaldía de Murcia
25 de Mayo de 1.983


A principios de los años ochenta del siglo pasado es la época por la que sigue siendo más conocido, fuera del ambiente académico, en 1.983 fue elegido alcalde de Murcia por el Psoe, el primero en la capital de la región con mayoría absoluta. Una legislatura estuvo de primer edil, hasta 1.987, en las siguientes elecciones el partido eligió a otras personas para su lista, quizá por no plegarse a las demandas o salir de las rigideces ideológicas, quizá por los que por aquellos tiempos controlaban lo que se conoce como aparato del partido, entonces no había primarias. Aquellos acontecimientos son parecidos, salvando las distancias y el tiempo, a lo que le sucedió al actual presidente del gobierno por el que Bódalo siente bastante simpatía , cuando le preguntó qué le parece el actual jefe del consejo de ministros comenta que lo ve como una persona “Políticamente bastante creativa”. Hablamos del momento actual en la política nacional y le sugiero una reflexión que sintetiza en una sola palabra; “áspera”. Le comento en la charla que mantenemos si conoce alguien de Nerpio que haya llegado más lejos que él en política, algún diputado, ministro o alcalde de una capital de provincia; No conoce a nadie, yo tampoco, aunque quizá indagando por ahí podríamos encontrar alguien rebuscando en la historia en otro siglo, en otro tiempo. Recuerdo que en mi adolescencia, en aquellos primeros años de la década de los ochenta, cuando uno comenzaba a tener conciencia política y social, era muy gratificante presumir de que el alcalde de Murcia era de mi pueblo, Nerpio. En aquellos años un lugar olvidado, el último pueblo de Albacete, alejado, incomunicado, triste y solitario. Nerpio hijo pródigo de Murcia, capital sentimental de la Sierra del Segura, rodeado de varios pueblos vecinos cada uno de una provincia distinta, algunos de comunidades autónomas diferentes. Bódalo, licenciado en ciencias químicas en 1.963 por la Universidad de Murcia, fue el gran representante de la movida sentimental y política de nuestra juventud, llegó a lo más alto desde el pueblo más serrano de Murcia al que misteriosamente habían puesto en los mapas en la provincia de Albacete. 
Antonio Bódalo en las fiestas de Nerpio
Nerpio tierra de nadie y frontera de todo, ahí reside el encanto de este pueblo, que Murcia tuviera un alcalde llegado del destierro serrano albacetense fue la gran metáfora que se plasmaba en el triste asfalto de la carretera al pasar el límite de provincia tras la última aldea de su querida Moratalla y encontrarnos con aquel cartel tuneado con sarcasmo “Ni Castilla Ni Mancha”.
 Ochenta años cumplió hace unos meses Antonio Bódalo Santoyo, solo le conozco de hablar unas pocas ocasiones durante algún rato en las fiestas de agosto cuando se acerca por el pueblo, siempre sentí una especial admiración por aquel paisano que durante la movida madrileña representó nuestro orgullo político provinciano. Después de varias charlas con él ese sentimiento se ha acentuado. Indagar en su trayectoria desde su nacimiento en la Sierra del Segura pasando por algunos de sus pueblos más emblemáticos, Nerpio, Puebla de Don Fadrique, Caravaca, Moratalla y llegar a ser actor principal en nuestra capital ignorada en aquellos años de lucha y esperanza ha sido un verdadero placer; Don Antonio Bódalo, siempre será nuestro alcalde…de Murcia.

 Pedro Serrano Gómez
 Diciembre 2.020