domingo, 17 de mayo de 2026

Obreros en el cauce del arroyo de Aliagosa afluente del río Taibilla durante la construcción del Puente del Tío Frasquito sobre mediados del siglo XX.

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De Catarroja a Picassent

De Catarroja a Picassent 
voy si te quiero ver
de Picassent a Catarroja
vuelvo por cualquier cosa
Por el camino de Peñes Males 
bajo la cuesta del Realón
por la ruta de Santa Ana
cruzo la circunvalación
Bordeo Alcasser, Albal, Beniparrell
por La Florida entro al Diván
cuando llego al conservatorio
casi estoy en mi casa ya.

sábado, 16 de mayo de 2026

Romance de la encanta DA

En las tierras de Taybalilla 
junto a las verdes acacias
entre harinas y costales
habitó una hermosa dama
Escuchen con atención
esto que les va a contar
los versos de Laureano 
chalan sumiller y juglar
En el concejo de Taybalilla
un hecho extraño ocurrió 
era noche de luna llena
cuando la princesa salió
Con un don entre las piernas
que a un hermano entregó
en sus tristes ojos verdes
encontró la perdición
En la torre de Taybalilla
se esconde una oración
las penas de un hijo
que a su padre no conoció
Brotaba en su pecho herido 
el llanto hecho emoción 
cantaron los trovadores 
oscuros versos de dolor 
Condenada por su padre 
a un conde la entregó 
por tierras y riquezas 
que fueron su maldición 
En la cuesta del castillo 
una espada brilla al sol 
debajo de una atalaya 
un fraile la escondió 
Vive entre las almenas 
suspirando de emoción 
un búho le recita versos 
afiladas rimas de amor 
Soñaba triste un gañan 
aquella tarde enlutada 
en la puerta del molino 
llena la luna acechaba 
Bajo la higuera bordecía 
su pelo Celina peinaba 
por las juncadas del río 
un caballo se acercaba 
El agua lavó la sangre 
que los luceros lloraban
la tarde que en el molino 
repicaron las campanas 
Duerme su bella figura 
por un moro custodiada 
los amores son eternos 
cuando la luna acompaña 
Esto sucedió en Taybalilla 
la leyenda no lo aclara 
si fue princesa o molinera 
está en la torre encantada. 
 
Pedro Serrano Gómez (2004)

sábado, 9 de mayo de 2026

Peña Escorpión. 40 aniversario

 


NERPIO/CALVIÁ Una historia de amor 💕


El pasado fin de semana se celebró en Calviá, (Mallorca) el día de la Virgen de la Cabeza, una fiesta que tiene ya veintitrés años de historia y que organizan un grupo de nerpianos de los muchos que viven en Mallorca. Mujeres y hombres que dejaron su pueblo en busca de prosperidad y que no olvidan sus raíces. La hermandad de la virgen de la Cabeza de Calviá son un grupo de personas con gran entusiasmo y nobleza que representa de maravilla el nombre de Nerpio en Mallorca.
Una fiesta emotiva donde durante los dos días que dura uno puede conversar y charlar con mucha gente que vivió su infancia y parte de su juventud en Nerpio y que tiene una historia que contar y compartir, hablé con muchos nerpianos este fin de semana y cada uno me contó un poco de su historia;
Bernardo de los “Jarapas” tiene 77 años y fue junto con Julian de los “Periquetes” los dos primeros que llegaron desde Nerpio a Calviá en 1.959, hace 60 años, tenía solo 17 años, desde entonces está aquí y se emociona contándome como fue su infancia y adolescencia en Nerpio.
Esto lo escribo desde la emoción y agradecimiento por el trato que hemos tenido la Cuadrilla del Tío Román y que ha crecido durante este fin de semana escuchando a toda esta gente buena, noble y trabajadora que lleva su pueblo en el corazón, familias como Los Chaparritas, Los Plasencias en dos o tres ramas diferentes, Los Rojanos, Los Mistelas, Los Jarapas, Los Periquetes, Amado y su familia, las hijas de Jesús el “”Cambiaor”, la familia de Germán Cruz y muchos otros que no conozco sus nombres ni apodos, gente buena y trabajadora.
Antonio Garcia Llanas de la familia de los “Jarapas” me enseña esta foto entrañable que acompaña este texto y que es en definitiva la que me obliga moralmente a realizar este amplio pie de foto;
La fotografía , me explica Antonio, es de 1.965 aproximadamente, trabajando haciendo el carril de lo que es hoy la carretera de Yetas, de izquierda a derecha Abelardo, Antonio García Llanas, Julian el de La Cuesta y el chico que hay abajo a la izquierda Pedrin (Pedro Leal Reyes), El hermano más pequeño de “Los Trajinas” que unos años después murió en el trágico accidente que se produjo en la Sierra de Nerpio cuando exploto la dinamita en unos trabajos que hacían los forestales en el monte, en aquel triste suceso murieron tres personas una de ellas Pedrin Leal. Una tragedia que está en la memoria colectiva de nuestro pueblo y que todos los que tenemos cierta edad hemos escuchado contar a nuestros padres.
Estas palabras que escribo son una mezcla de admiración y sentimiento, después de escuchar a estos nerpianos mayores y comprobar como este grupo de la hermandad de la Virgen de la Cabeza organizan esta fiesta que nos une más a todos los qué tenemos unas raíces y una historia en común, una fiesta declarada desde que comenzó “ De interés turístico local” aunque se celebre al otro lado del mediterráneo.
Calviá, Mayo 2.019.
Pedro Serrano Gómez

sábado, 2 de mayo de 2026

BAR VARIALES DISCOTECA

 

El Bar y la Discoteca de Variales fueron dos locales contiguos muy especiales en nuestra adolescencia y juventud para los que pasamos allí muchos ratos y momentos íntimos. Regentados ambos por Antonio García Nova y varios colaboradores entre familiares y amigos a lo largo de más de cuatro décadas.

Antonio Variales siempre ha sido una persona especial, con su característico bigote desde muy joven, siempre a la moda con sus pantalones de pata ancha y camisas de cuello largo es el símbolo local de la estética mas icónica de los años setenta, amante de la velocidad con sus motos y diferentes coches a los que siempre gusto de pisar el acelerador, recuerdo un viaje a las fiestas de los caballos del vino con su pariente Enrique Eurrutia y un servidor, yo un par de lustros mas joven que ellos, en su Seat Ritmo a una velocidad de vértigo y llegar más mareado que una peonza a la ciudad de la Cruz.

En el Bar lo mismo te mandaba a “hacer pijos” si le pedias alguna “chumina” cuando había mucha gente y no daba abasto, que te cantaba un corrido mejicano con el corazón vibrándole en el galillo cuando se encontraba a gusto y la compañía era de su agrado, siempre ha sido así, genio y carácter, sin término medio.

A finales de la década de los setenta cuando ya se hacían en el Bar de Variales algunas bodas los críos mas traviesos de los barrios de abajo intentábamos colarnos, si no estábamos invitados, para probar los bocadillos de chorizo “revilla” y las “fantas” de naranja que muchos no podíamos degustar con frecuencia.

Una década después en agosto del año ochenta y ocho la peña escorpión le pedimos prestado el nuevo local que había construido al lado de la discoteca que todavía no había inaugurado para hacer nuestra primera fiesta de presentación con las chicas ya incorporadas, la llamamos la fiesta de las parejas, que organizamos los recién licenciados ese año del servicio militar a los que nos “colocaron” como bomberos ese verano, por las tardes en las siestas del reten en el Molino de las Fuentes nos dedicamos a emparejarnos para pasar unas mejores fiestas, un servidor pudo elegir haciendo alguna pequeña trampa a la chica que nos gustaba a casi todos, no sé si fue porque se entero de quien le había tocado porque ese año no vino para las fiestas.

Aquella noche de la primera presentación de la peña al lado en la discoteca se produjo una espectacular pelea en la que un compañero nuestro, futuro miembro de las fuerzas de seguridad del estado, declino participar a pesar de tener algún pariente implicado en la reyerta haciendo gala ya por aquellos tiempos del carácter pacífico que siempre ha caracterizado a los escorpiones.

En el bar de Variales había un futbolín que algunos sabían manipular para sacar las bolas sin meter la moneda de cinco duros, con mucha maña porque si te pillaba ibas a la calle, había también una diana con dardos donde apostaban la ronda de bebidas y en alguna época también tuvo un billar.

En invierno se juntaban en el bar algunos amigos que trabajaban en la hostelería en Mallorca y pasaban los meses de paro en el pueblo, organizaban partidas de póker donde se jugaban el dinero, fumaban y bebían cubalibres con una delicadeza que parecían extranjeros, al acabar la partida se procedía a poner en el video la correspondiente película “equis” mientras en el ambiente reinaba un desasosiego entusiasta y subversivo con un sentimiento de culpa mirándonos de reojo mientras Antonio cerraba la puerta por si venia la guardia civil.

Por esa época de final de los ochenta solía yo echarle una mano en la discoteca pinchando discos, a pesar de mi juventud e ignorancia musical en aquellos años se dejaba aconsejar, tenía un amplio repertorio de vinilos que traía con ilusión de Caravaca algunos emblemáticos como “Morir en Primavera” de Loquillo Y Los Trogloditas disco de 1.988 con canciones como El Rompeolas que a pesar de reproducirlo cientos de veces misteriosamente nunca se rayó, como el single New Year´s Day de U2 de 1.983  que Elena Bodalo me pedía constantemente todas las noches de “aquel verano”.

Antonio es, como también decía Miguel el de Manane, madridista acérrimo, en el bar escuchábamos los partidos de futbol de la copa de la uefa por qué no los televisaban, cuando Santillana marcaba y se gestaba la remontada Emilio “Tresvoltios”, Antonio y un servidor dábamos saltos y nos subíamos encima de la mesa gritando de alegría.

En el Bar de Variales las tapas también eran especiales, la panceta y la sepia a la plancha, los panchitos, “minchirones” y sobre todo esas patatas fritas caseras más gruesas de lo normal que estaban exquisitas y es que Tere Plasencia además de buenas manos para las “permanentes” también las tiene para los aperitivos.

Fue también uno de los primeros bares con terraza, aquella primera al lado de la carretera con sus hiedras colgando era una delicia para tomar la cerveza los domingos en verano.

Después de haber escrito recuerdos de establecimientos comerciales de nuestro pueblo donde se sirven bebidas alcohólicas y se baila como El Pub del Fonda, El Nogales o la discoteca de Andrés quería cerrar esta “trilogía” con el Bar y la Discoteca de Variales, era frecuente en aquellos primeros años de la década de los noventa tomarse el café en el Fonda y después darse una vuelta de una discoteca a la otra dependiendo del ambiente que había en cada una de ellas.

En la Discoteca de Variales cuando te acercabas a la pista de baile si habías ingerido más de la cuenta o simplemente ibas un poco despistado te adentrabas de forma abrupta por que había un escalón traicionero donde más de uno vio las estrellas, como cuando bailabas la lambada con alguna amiga que te gustaba dando vueltas de felicidad como si estuvieras en la luna, cosas bonitas pasaron en aquel lugar… cosas como que tocaron Los Insoportables una noche de verano, cosas como el primer beso que una chica le dio por primera vez a un servidor, cosas que no se olvidan jamás.

Pedro Serrano Gómez

01-05-26