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Artículos, fotos, paisajes y personajes de Nerpio.
Hace unos días subieron en grupos de facebook locales esta foto de dos hombres nerpianos trabajando en la vendimia en Adissan , Herault, Francia, cuando la vi me causó una enorme sensación de nostalgia, mezcla de tristeza y alegría, como son todos los recuerdos entrañables de personas queridas y épocas pasadas, también por que la historia me la había contado mi padre muchas veces, al menos tantas como años fuimos por aquellas tierras, cada año la repetía con cierto orgullo y emoción como quien es pionero de alguna causa noble, un dato sin importancia que le gustaba recordarme cuando veía a lo lejos entre las hileras de cepas aquella gran maquina que algun dia nos dejaría sin trabajo “La Machine à Vendanger” lo pronunciaba con aquel francés “frañol” de los que “arribaban a trabaillar” mientras mi hermana y yo nos desternillábamos de risa como cuando preparaba con esmero las “Petites mulest de Champiñongs”.
Nos lo contaba sobre todo cuando íbamos a la viña de La Cappela que estaba en Adisan;
Decía; “ los primeros que vinieron de Nerpio a vendimiar aquí a Adissan los trajo Pedro el de la Emiliana”, - les llamaba por sus nombres y apodos- “Pepe Porra” y Antonio “El Nieves” que eran amigos míos y les busque trabajo.
Ellos fueron los primeros nerpianos que trabajaron en la vendimia en Adissan, al año siguiente fueron unos cuantos más, hasta dos autobuses de gente de nuestro pueblo fueron a recoger uva al sur de Francia, algunos años se organizaba una fiesta a mediados de septiembre en Adissan durante la vendimia, por allí pasaron muchas familias fue a la vendimia hasta el cura del Nerpio.
En la siguiente fotografía de esta crónica doble entrelazada aparecen en la Plácete de Adissan al lado de la Iglesia en la puerta de su casa los hermanos Rafael y Jesús Serrano Navarro con sus respectivas familias, mi padre es el niño de la derecha de los pantalones cortos, fue a la escuela en Adissan varios años. Su tío Rafael le había buscado trabajo a su hermano Jesús mi abuelo y se trasladaron a vivir allí la foto debe ser aproximadamente sobre 1.930,1.932.
Casi una década después finalizando la guerra civil 1.938/39 el gobierno del primer ministro francés Éduard Daladier aprobó un decreto para controlar, vigilar y reprimir a los extranjeros considerados “indeseables” en aquellos tiempos de fuerte tensión y llegada masiva de refugiados, unas medidas que se aplicaron también a muchos trabajadores españoles que no tenían nada que ver con el conflicto armado pero no llevaban viviendo los años estipulados por el “Decreto Daladier” para poder seguir en Francia por lo que mi abuelo Jesús tuvo que regresar a España con su familia. Mi padre siguió trabajando y viviendo en Adissan durante varias décadas desde 1950 a 1980 periodo en el que buscó trabajo a sus amigos Antonio El Nieves y Pepe Porra.Es por todos estos recuerdos y otros muchos que no se deben contar aquí por los que esta entrañable primera fotografía me ha emocionado de forma especial.
Los hermanos de la siguiente fotografía; Rafael y Jesús Serrano Navarro eran los hijos varones del “famoso” hombre de los melocotones Antolín Serrano Parra - mi bisabuelo-.
Antolín Serrano trabajaba en el ayuntamiento de Nerpio en la época de la Republica cuando Nerpio tenía 4.930 habitantes según consta en una circular fechada en Nerpio el 8 de octubre de 1.934 y publicada en la Gaceta de Madrid y boletín oficial de la provincia donde el juez municipal Francisco López nombraba “Hombres Buenos” para que mediaran en los pleitos locales a José García y Antolín Serrano.
Me cuenta Germán Martínez (Germanin) que su padre Germán Martínez que fue alcalde de Nerpio a mediados del siglo pasado además de su labor institucional le gustaba recopilar historias costumbristas sobre las gentes del pueblo y las aldeas, tuve la suerte de conocerlo cuando yo era pequeño y en el bar del puente me llamaba para preguntarme cualquier cosa de futbol delante de alguien que había con el para que se sorprendiera de mis conocimientos, algo que el hacia con un cariño y admiración que siempre he tenido como grato recuerdo. Un par de décadas después y según me cuenta su hijo me escuchaba en sus últimos años en Radio Nerpio con sorpresa y admiración, la misma que yo le he tenido siempre.
Uno de esos escritos que Germanin conservaba de su padre se llama El Tío de los Melocotones.
Antolin Serrano Parra “El tío de los Melocotones”
A mi me ha gustado siempre que me cuenten relatos antiguos, como se sabe los inviernos en Nerpio eran muy crudos y llegada la noche no tenia uno ningún sitio donde ir, entonces después de la cena la familia o se dedicaban a “esparfollar” o contar historias y anécdotas del pueblo. Antolin Serrano fue un señor adelantado a los tiempos tan difíciles de aquella época. Vivía en el Molino del Batan a muy pocos kilómetros del pueblo era el aguacil del ayuntamiento de Nerpio, hombre simpático en el trato y muy querido en el pueblo por su disposición siempre a ayudar, madrugaba para encender la estufa para que los otros funcionarios del ayuntamiento tuvieran caldeadas las oficinas cuando llegaban y atendía al juzgado cuando el juez le requería para hacer citaciones y cuando venían a “sentar” algún niño siempre lo llamaban para firmar como testigo y siempre decía con socarronería cuando firmaba “La hare un poco borrosa por si tengo que negarla”.
Cuando terminaba la jornada laboral solía quedarse en el bar para echar la partida y alguna que otra francachela, el bar situado en la plaza en la casa de Roberto lo regentaba Morales y le pillaba muy cerca. Era su rutina, el bar, la partida de truque, por lo que solía llegar a casa tarde cuando sus hijos (los de la foto Rafael y Jesús) y sus hermanas estaban ya durmiendo.
Un dia muy señalado de fiesta de la localidad el de la Virgen de la Cabeza, el ayuntamiento cerrado y ese día el bar sin partida, vinieron a la plaza unos señores de Gontar y la Gralla con caballerías con corbos vendiendo melocotones y brevas. Como el señor Antolin los días de fiesta no tenia trabajo ni partida decidió comprar en la plaza unos melocotones y fue a celebrarlo con su familia al Molino del Batan, estaban buenísimos y los chiquillos (Rafael y Jesús) quedaron extasiados pues parece ser que no habían comido unos tan buenos nunca. Antolin siguió con su trabajo y su rutina del bar y la partida por lo que pasaron varias semanas sir volver a ver a sus hijos hasta que unos días más tarde estos le preguntaron a su madre, “Madre cuando viene otra vez el tío de los Melocotones”
Pedro serrano Gómez
Octubre 2.026
Miguel Olivares y Fernando Severo protagonistas principales de “El Folletín del Molino de la Luz Vieja” 25 años después …
https://karakolnerpio.blogspot.com/2008/10/el-folletin-del-molino-de-la-luz-vieja.html
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Estamos esta semana saturados de información en las radios y televisiones del viaje del Papa León XIV por nuestro pais, los que disfrutamos más de los artículos de opinión y el periodismo escrito nos llegan por otro lado opiniones de todo tipo, tengo como todo el mundo familiares y amigos creyentes, ateos e incluso agnósticos.
Con este viaje me acuerdo de alguna gente que hubiera disfrutado viendo todo esto por la televisión como mi madre o el Tío Román. Esta breve introducción es solo una excusa para poner esta foto de Román Gómez Sanchez que además de gran músico, trovador y otras muchas cosas era tambien un buen católico, apostólico y “romano” como su propio nombre indica.
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Me han dicho que en tu tumba
nunca falta una flor
que aún en patria ajena
no se te niega el valor
tu amor por los hombres
y la alegría de quedar
escrita tu voz.
Me hablaron de ti
como el enviado de Dios
empiezo a conocer
amor reflejado en papel
altera mi respiración
eleva mi alma
a una altura superior
Recuerdo mi infancia
entre ríos, árboles, montañas
me gustaría encontrar
una pluma y un papel
para saber describir
los lamentos por una mujer
tumbado en la hierba
esperando el amanecer
estaba pensando en ti
y no sabía qué hacer
te mereces algo más
algo que yo no te daré
hablando con el alma
un día te encontré
me dijeron que en tu tumba
nunca falta una flor
la vela que enciende
mi corazón.
Septiembre 1.993
Pedro Serrano Gómez
Caminaba sin rumbo
hacia ningún lugar
cuando volvió la vista
su cara divisó, lloraba…
Tenia los ojos verdes
verdes que la luna miró
seguía su destino
aquel triste mirar
se detuvo un instante
descubrió una luz
quedose dormido
era la oscuridad
Soñó un resplandor
cuando el cielo
voló en sus ojos
empezaron a brillar
busco entre las sombras
su otra mitad
cayó abatido al suelo
no la pudo encontrar
llego la media noche
en la penumbra
escucho su voz
era el final del camino
ella simplemente
sonrió.
Pedro Serrano
11/12/1.994
No sabía dónde caminar
en una noche gris de otoño
sus fantasías habían terminado
Sentado junto al olvido
rastreaba sonrisas
en su memoria
Las sombras ocultaban
sus inevitables arrugas
en su corazón habitaba
un afligido ser
Miraba con tristeza
las ultimas hojas
del calendario
su alma vendida
no sabía porque
amargaba la saliva
dormida en su paladar
en sus entrañas rugía
el otoño al pasar
levantó la mirada
lo volvió a notar
sus manos sudaban
tarde para regresar.
Pedro Serrano Gómez
11/12/1.994
“En los caminos estrechos es donde el alma se oculta “
Meditaciones de un Camaleón
La Ruta del Camaleón. Radio Nerpio
Escucho los ladridos
como infinitos juncos
en la orilla
del litoral de tu ausencia
cálculo las noches
que el viento canta
cuando el misterio
se acurruca en mi almohada
contigo el alma eterna
brújula enjaulada
hechizo hacia el precipicio
en la trinchera desolada
el silencio dispara
su amarga nostalgia
es domingo por la tarde
y vuelvo a naufragar
Pedro Serrano (20/09/26)
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Cuando Los Insoportables eran dos, con la presidenta del club de fans Marychein unos meses antes de que el manager Gerard S. Jacobs consiguiera a través de sus muchos contactos e influencias ampliar el grupo hasta los famosos 5 de Taibilla como eran conocidos en sus inicios cuando ensayaban el las lomas de las montañas (Chorrescity Above) donde nace el famoso río y fueron bautizados por Jacobs con el nombre que los llevó a la ruina musical.
CUADRILLAS DE NERPIO, MÚSICAS DE TAIBILLA.
La música es una seña de identidad muy importante para cualquier comunidad con aprecio por su historia, Nerpio tiene un sonido propio que se ha ido moldeando a lo largo del tiempo, con diferentes matices dependiendo en la zona de Taibilla donde nos encontremos, algo que todavía hoy sigue ocurriendo, como podemos comprobar escuchando este disco y profundizando en su título. Coplas y melodías que despiertan en nuestra memoria gratos recuerdos de fiestas y bailes que nos han acompañado durante toda la vida.
Hace unos veinte años (2.008) aproximadamente una década después (1.990/2.000) de que internet entrara de manera masiva en nuestras vidas con la expectativa de que comenzaba un nuevo tiempo de desarrollo y dos después (2.010) desde que las redes sociales nos confirmaran que “no era oro todo lo que relucía”, cuando comenzó la moda de los blog, El País tenía un suplemento (ciberpais) en el que se anunciaban; K@nerpio
https://karakolnerpio.blogspot.com
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El Bar y la
Discoteca de Variales fueron dos locales contiguos muy especiales en nuestra
adolescencia y juventud para los que pasamos allí muchos ratos y momentos íntimos.
Regentados ambos por Antonio García Nova y varios colaboradores entre
familiares y amigos a lo largo de más de cuatro décadas.
Antonio Variales siempre ha sido una persona especial, con su característico bigote desde muy joven, siempre a la moda con sus pantalones de pata ancha y camisas de cuello largo es el símbolo local de la estética mas icónica de los años setenta, amante de la velocidad con sus motos y diferentes coches a los que siempre gusto de pisar el acelerador, recuerdo un viaje a las fiestas de los caballos del vino con su pariente Enrique Eurrutia y un servidor, yo un par de lustros mas joven que ellos, en su Seat Ritmo a una velocidad de vértigo y llegar más mareado que una peonza a la ciudad de la Cruz.
En el Bar lo
mismo te mandaba a “hacer pijos” si le pedias alguna “chumina” cuando había
mucha gente y no daba abasto, que te cantaba un corrido mejicano con el corazón
vibrándole en el galillo cuando se encontraba a gusto y la compañía era de su
agrado, siempre ha sido así, genio y carácter, sin término medio.
A finales de
la década de los setenta cuando ya se hacían en el Bar de Variales algunas
bodas los críos mas traviesos de los barrios de abajo intentábamos colarnos, si
no estábamos invitados, para probar los bocadillos de chorizo “revilla” y las “fantas”
de naranja que muchos no podíamos degustar con frecuencia.
Una década después
en agosto del año ochenta y ocho la peña escorpión le pedimos prestado el nuevo
local que había construido al lado de la discoteca que todavía no había
inaugurado para hacer nuestra primera fiesta de presentación con las chicas ya
incorporadas, la llamamos la fiesta de las parejas, que organizamos los recién
licenciados ese año del servicio militar a los que nos “colocaron” como
bomberos ese verano, por las tardes en las siestas del reten en el Molino de
las Fuentes nos dedicamos a emparejarnos para pasar unas mejores fiestas, un
servidor pudo elegir haciendo alguna pequeña trampa a la chica que nos gustaba
a casi todos, no sé si fue porque se entero de quien le había tocado porque ese
año no vino para las fiestas.
Aquella
noche de la primera presentación de la peña al lado en la discoteca se produjo
una espectacular pelea en la que un compañero nuestro, futuro miembro de las
fuerzas de seguridad del estado, declino participar a pesar de tener algún
pariente implicado en la reyerta haciendo gala ya por aquellos tiempos del
carácter pacífico que siempre ha caracterizado a los escorpiones.
En el bar de
Variales había un futbolín que algunos sabían manipular para sacar las bolas
sin meter la moneda de cinco duros, con mucha maña porque si te pillaba ibas a
la calle, había también una diana con dardos donde apostaban la ronda de bebidas
y en alguna época también tuvo un billar.
En invierno se juntaban en el bar algunos amigos que trabajaban en la hostelería en Mallorca y pasaban los meses de paro en el pueblo, organizaban partidas de póker donde se jugaban el dinero, fumaban y bebían cubalibres con una delicadeza que parecían extranjeros, al acabar la partida se procedía a poner en el video la correspondiente película “equis” mientras en el ambiente reinaba un desasosiego entusiasta y subversivo con un sentimiento de culpa mirándonos de reojo mientras Antonio cerraba la puerta por si venia la guardia civil.
Por esa
época de final de los ochenta solía yo echarle una mano en la discoteca
pinchando discos, a pesar de mi juventud e ignorancia musical en aquellos años
se dejaba aconsejar, tenía un amplio repertorio de vinilos que traía con
ilusión de Caravaca algunos emblemáticos como “Morir en Primavera” de Loquillo
Y Los Trogloditas disco de 1.988 con canciones como El Rompeolas que a pesar de
reproducirlo cientos de veces misteriosamente nunca se rayó, como el single New
Year´s Day de U2 de 1.983 que Elena
Bódalo me pedía constantemente todas las noches de “aquel verano”.
En el Bar de
Variales las tapas también eran especiales, la panceta y la sepia a la plancha,
los panchitos, “minchirones” y sobre todo esas patatas fritas caseras más
gruesas de lo normal que estaban exquisitas y es que Tere Plasencia además de
buenas manos para las “permanentes” también las tiene para los aperitivos.
Fue también
uno de los primeros bares con terraza, aquella primera al lado de la carretera
con sus hiedras colgando era una delicia para tomar la cerveza los domingos en
verano.
Después de
haber escrito recuerdos de establecimientos comerciales de nuestro pueblo donde
se sirven bebidas alcohólicas y se baila como El Pub del Fonda, El Nogales o la
discoteca de Andrés quería cerrar esta “trilogía” con el Bar y la Discoteca de
Variales, era frecuente en aquellos primeros años de la década de los noventa
tomarse el café en el Fonda y después darse una vuelta de una discoteca a la
otra dependiendo del ambiente que había en cada una de ellas.
En la Discoteca
de Variales cuando te acercabas a la pista de baile si habías ingerido más de
la cuenta o simplemente ibas un poco despistado te adentrabas de forma abrupta por
que había un escalón traicionero donde más de uno vio las estrellas, como
cuando bailabas la lambada con alguna amiga que te gustaba dando vueltas de
felicidad como si estuvieras en la luna, cosas bonitas pasaron en aquel lugar… cosas
como que tocaron Los Insoportables una noche de verano, cosas como el primer beso
que una chica le dio por primera vez a un servidor, cosas que no se olvidan jamás.
Pedro
Serrano Gómez
01-05-26
Asturias si tú supieras…
el tiempo que soñé contigo
poemas de Ángel González…
gaitas que me blandieron.
El tío Vítor hablando francés…
la luna se asoma al puente
la tía Pura haciendo migas…
mirando mi bicicleta colgada.
En la pared de la habitación…
un viejo mapa del mundo
en la calle gruñe un marrano…
invierno tiempo de matanza.