No sabía dónde caminar
en una noche gris de otoño
sus fantasías habían terminado
Sentado junto al olvido
rastreaba sonrisas
en su memoria
Las sombras ocultaban
sus inevitables arrugas
en su corazón habitaba
un afligido ser
Miraba con tristeza
las ultimas olas
del calendario
su alma estaba vendida
no sabía porque
amargaba la saliva
dormida en su paladar
en sus entrañas rugía
el otoño al pasar
levantó la mirada
lo volvió a notar
sus manos sudaban
era tarde para regresar.
Pedro Serrano Gómez
11/12/1.994
“En los caminos estrechos es donde el alma se oculta “
Meditaciones de un Camaleón
La Ruta del Camaleón. Radio Nerpio