Caminaba sin rumbo
hacia ningún lugar
cuando volvió la vista
su cara divisó, lloraba…
Tenia los ojos verdes
verdes que la luna miró
seguía su destino
aquel triste mirar
se detuvo un instante
descubrió una luz
quedose dormido
era la oscuridad
Soñó un resplandor
cuando el cielo
voló en sus ojos
empezaron a brillar
busco entre las sombras
su otra mitad
cayó abatido al suelo
no la pudo encontrar
llego la media noche
en la penumbra
escucho su voz
era el final del camino
ella simplemente
sonrió.
Pedro Serrano
11/12/1.994