martes, 2 de noviembre de 2021

El agua de Nerpio y De la Cierva, cien años y un día.

 


Isidoro de la Cierva y Peñafiel  nació en Murcia el 16 de octubre de 1.870, fue un abogado, notario y político español, conocido como Cierva el Bueno, desempeño durante dos décadas una carrera política que le llevo a ocupar diferentes cargos importantes a principios del siglo XX.

Miembro de la amplia y destacada familia De la Cierva, fue, entre otras muchas cosas,  tío de Juan de la Cierva y Codorníu inventor del Autogiro, fue diputado y senador por Murcia en varias etapas entre 1.907 y 1.923. Fue ministro de Instrucción Pública y Bellas Artes desde el 4 de diciembre de 1.922 al 7 de diciembre de 1.922 solo estuvo cuatro días en el cargo por la caída del gobierno de José Sánchez Guerra presidente del Consejo de Ministros durante el reinado de Alfonso XIII.

La biografía de Isidoro de la Cierva es muy amplia y abarca diferentes campos además de su trayectoria política, el motivo de recordarlo ahora es porque se cumplen cien años de su visita a Nerpio el 29 de junio de 1.921, día de San Pedro, para ir encauzando el proyecto de la construcción del pantano del Taibilla que después se retraso varias décadas por el alzamiento militar y la Guerra Civil en España.

De niño escuche en algunas conversaciones de los adultos que alguno de los antepasados de esta ilustre familia murciana venían de Huebras, algo que no está demostrado, lo que sí es cierto que hace un siglo ahora, poco antes de ser ministro, Isidoro de la Cierva estuvo en Nerpio con dos de sus hijos, noticia que apareció en La Verdad unos días después de aquel veintinueve de junio de 1.921 y que reproducimos a continuación íntegramente.

La foto del coche no tiene nada que ver con la noticia, es simplemente uno de los primeros que llegaron a Nerpio a principios del siglo pasado, aunque por esas casualidades de la vida también podría ser que fuera ese el automóvil en el que llego Isidoro de la Cierva a Nerpio para comenzar el expolio de las aguas del Taibilla.

A continuación en cursiva la noticia completa tal como la conto La Verdad a principios del mes de julio del año veintiuno del siglo pasado, hace cien años… y algunos días.

 

DE NERPIO

Viajeros ilustres

Con motivo de visitar el sitio sobre el cual se ha de edificar el pantano del Taivilla, llegaron a esta villa en su automóvil, a las 7’40 de la mañana del día de San Pedro, el  Excmo, Sr. D. Isidoro de la Cierva, acompañado de sus hijos don Julio y don Enrique.

Sorpresa grande llevó el pueblo cuando se corrió la noticia de haber venido los ilustres personajes, pues aunque se esperaban, no tan temprano  como han venido;

el pueblo se estaba preparando para salir a recibirlos, cuando se ha dejado ver el coche del señor Cierva en la plaza Mayor del pueblo.

Visita a la Parroquia


Después de un breve descanso en casa del señor Santoyo, donde fueron obsequiados, dirigiéndose los viajeros a la Iglesia Parroquial de la villa, en que cumplieron con los preceptos religiosos.

Camino de las fuentes. Visita al Santuario

Después de visitar la Iglesia Parroquial y a las diez en punto de la mañana, emprendieron el camino que conduce al nacimiento de las aguas, que ha de recoger el pantano, y en donde habían de celebrar el banquete con que los jefes políticos han obsequiado a los señores Cierva.

Después se dirigieron a visitar el Santuario donde se asienta en su sagrado trono la Reina de la Sierra Nuestra Señora de la Cabeza. Mostró deseos el señor Cierva de entrar en la ermita, penetrando en la iglesia, donde admiraron la recogida sencillez y el fervor religioso del pueblo. Al señor Cierva gustó mucho la preciosa imagen, de quien hizo un acertado parangón con la Virgen de la Arrixaca, antigua patrona de Murcia.

En las fuentes, Banquete

Acto seguido marcharon al nacimiento de las aguas.


Llegada la hora de la comida se reunieron los comensales entorno a la mesa, artísticamente colocada bajo la pródiga sombra de un corpulento y frondoso nogal, corriendo a un lado y otro de ella las puras y cristalinas aguas.

Fueron sentados a la mesa en el orden siguiente: Presidia en uno de los extremos el señor Cierva, acompañado de don José Ruiz a su derecha y a su izquierda el señor Cura Párroco; y al otro extremo presidia don José López, acompañándole ambos hijos del señor Cierva, siguiendo los demás invitados.

Brindis


Al descorchar el champagne,  el señor Cierva brindó por la prosperidad de Nerpio, por las aguas del Taivilla, que deseó se conviertan en oro y plata que fecundicen y engalanen las vegas del Segura y prometió su apoyo para mejorar el pueblo y lleguen a feliz término las obras tanto del pantano como del abastecimiento de aguas potables de Murcia y Cartagena.

Regreso

Después de la comida regresaron al pueblo en donde descansaron por breves momentos y a las cuatro y media de la tarde, despidiéronse mutuamente y montando de nuevo en su automóvil los señores excursionistas, emprendieron la marcha hacia su domicilio acompañándoles don José López hasta Turrilla, en donde se ha de edificar el pantano. Exploraron brevemente el terreno, y siguieron hasta el fin del viaje.

Don José López regreso en su carruaje.

Grato recuerdo

El pueblo de Nerpio se congratula de haber tenido en su seno, aunque por breves momentos, al ilustre murciano don Isidoro de la Cierva.

El Cronista/La Verdad, Julio 1.921

  

Pedro Serrano Gómez. Noviembre  2.021.